lunes, 25 de septiembre de 2017

Biblias y demases


Biblias y otras






¿Cuál es la traducción de la Biblia más acertada o fiel al sentido original del texto del Génesis, que, además, esté disponible en el idioma español contemporáneo? 

Parece ser que es la denominada "Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras" (TNM), publicada por la Sociedad Watchtower Bible And Tract.

Se trata de una Biblia de equivalencia formal y dinámica, lo que significa que es extremadamente literal sin perder la funcionalidad. 

Hay otras, como la "Dios Habla Hoy", que son sumamente funcionales y otras, como la Vulgata o la Nacar-Colunga, que son sumamente literales. 

Por lo visto, muchos eruditos o estudiantes serios de la Biblia suelen aceptar con agradecimiento un ejemplar de la TNM después de examinar su contenido.

Por ejemplo, supongamos que un estudiante de las Santas Escrituras abre su Biblia para intentar investigar el significado del vocablo "alma". 

Lo ideal en este caso sería, con la ayuda de una concordancia, analizar todos los contextos en los que aparece esa palabra en las Sagradas Escrituras. 

Ahora bien, eso podría hacerlo alguien que usara una traducción concordante, como la TNM, la cual traduce siempre la palabra hebrea "néfesch" (nº Strong 5315) y la griega "psykjé" (nº Strong 5590) por "alma". 

Otras versiones traducen esta palabra de diferentes maneras, haciendo muy difícil, o imposible, un estudio riguroso del significado de esa palabra en los idiomas originales de la Biblia.

Las traducciones literales se acercan todo lo posible a lo que el escritor escribió en un idioma extranjero, pero vertidas a nuestro idioma tal manera que el texto contenga un mínimo de sentido o inteligibilidad. 

Por otro lado, las traducciones funcionales, o por equivalencia dinámica, intentan verter el significado o la idea del escritor a nuestro idioma a toda costa, por encima del apego fiel a la construcción gramatical o a los giros del lenguaje original.


Una buena traducción literal y concordante, como la TNM, no sólo se acercaría más a lo que el escritor expresó sino que, además, vertería el significado o la idea del escritor a nuestro idioma de un modo más fidedigno. 

Así, si un texto bíblico es de difícil "interpretación", es preferible analizarlo desde una traducción literal antes que desde una traducción funcional, pues en esta última el traductor podría suministrar una paráfrasis tendenciosa o una interpretación subjetiva del texto en cuestión. 

Sin embargo, esto no quiere decir que las traducciones funcionales no tengan su valor, pero sólo sirven para efectuar una lectura "ligera" de la Biblia y no para un estudio profundo y riguroso de la misma.



Vulgata Latina



Vulgata latina.

«La "Vulgata" es una traducción de la Biblia al latín, realizada a finales del siglo IV (concretamente, en el año 382 de la EC) por Jerónimo de Estridón. 
Fue encargada por el papa Dámaso I (366-384) dos años antes de su muerte . 
La versión toma su nombre de la frase "vulgata editio" (edición para el pueblo) y se escribió en un latín corriente, en contraposición con el latín clásico de Cicerón. 
El objetivo de la Vulgata era ser más fácil de entender y más exacta que sus predecesoras» (Wikipedia).


NOTA:

La revista La Atalaya del 1-4-2009, páginas 20-23, publicada por la Sociedad WatchTower Bible And Tract, explica:

«El latín era la lengua oficial de Roma. Sin embargo, cuando el apóstol Pablo escribió a los cristianos de aquella ciudad, [hacia el año 56 de la Era Común,] lo hizo en griego. 

¿Representó eso un problema?
 No, pues allí era habitual que la gente hablara ambos idiomas. 
Eran tantos los que procedían del Oriente griego, que se decía que la ciudad era prácticamente griega. 

La situación lingüística variaba en cada región del Imperio romano, pero a medida que éste fue creciendo, el latín fue cobrando importancia. 

Como resultado, se hizo necesario traducir las Santas Escrituras del griego al latín. 

Según parece, los trabajos comenzaron en el siglo II de nuestra era en el norte de África.

Se produjeron diversos escritos, a los que en conjunto se conoce como "Vetus Latina", o "antigua versión latina". 

Sin embargo, no ha llegado hasta nosotros ningún manuscrito completo de esta traducción al latín de las Escrituras. 

Tanto los fragmentos que han sobrevivido como las citas de escritores antiguos apuntan a que la Vetus Latina no era una obra unificada. 

En realidad, parece ser que varios traductores trabajaron por su cuenta en diferentes momentos y lugares. 

Por tanto, sería más preciso describirla como un conjunto de textos bíblicos traducidos del griego.
Aquellas iniciativas independientes de traducir diversas secciones de las Escrituras al latín originaron mucha confusión. 

Para finales del siglo IV, el teólogo católico Agustín de Hipona declaró que "todo el que tenía a su alcance un manuscrito griego y pensaba que tenía algún conocimiento de ambos idiomas —por escaso que éste fuera— se aventuraba a traducirlo" al latín. 

Tanto él como otros personajes opinaban que había demasiadas versiones y dudaban de su exactitud.
El erudito que intentó poner fin a la confusión fue Jerónimo, quien ejerció en ocasiones como secretario de Dámaso, el obispo de Roma. 

En el año 382, Dámaso le encargó revisar el texto latino de los Evangelios, tarea que Jerónimo realizó en apenas unos años. Luego comenzó a revisar la traducción al latín de otros libros bíblicos.

La traducción de Jerónimo, conocida posteriormente como la "Vulgata", fue un texto basado en diversas fuentes
Su versión de los Salmos se basó en la Septuaginta, una traducción griega de las Escrituras Hebreas del siglo II antes de nuestra era. 

Además, revisó los Evangelios y tradujo directamente del hebreo gran parte de las Escrituras Hebreas. Por lo visto, fueron otras personas las que se encargaron de revisar el resto de la Biblia. 

Por otra parte, es interesante notar que en la "Vulgata" de Jerónimo también se introdujeron algunas porciones de la Vetus Latina.

En un primer momento, la traducción de Jerónimo fue recibida con frialdad. 

De hecho, el propio Agustín de Hipona la criticó. 
Sin embargo, poco a poco se fue estableciendo como el modelo de Biblia en un solo volumen

En los siglos VIII y IX, eruditos como Alcuino y Teodulfo comenzaron a corregir los errores lingüísticos y textuales que se habían infiltrado en la versión de Jerónimo con las sucesivas copias. 

Más tarde, a fin de facilitar la consulta de las Escrituras, el texto fue dividido en capítulos. Y cuando se inventó la imprenta de tipos móviles, la primera Biblia que se imprimió fue la versión de Jerónimo.
En 1546, durante el Concilio de Trento, la Iglesia Católica se refirió por vez primera a la traducción de Jerónimo como la "Vulgata". 

En aquella asamblea se declaró "auténtica" esta Biblia y se la convirtió en el texto oficial de los católicos. 
Al mismo tiempo, se encargó una revisión. 
Las labores debían ser supervisadas por comisiones especiales, pero el papa Sixto V —que estaba impaciente por verla terminada y que por lo visto tenía una gran confianza en sus aptitudes personales— decidió acabar por sí mismo el trabajo.

Esta revisión comenzó a imprimirse en 1590, justo antes de la muerte del Papa. Sin embargo, los cardenales la rechazaron inmediatamente por considerarla una obra repleta de errores y la retiraron de circulación.






En 1592 se editó una nueva versión bajo el papa Clemente VIII. 

Esta edición, conocida como Sixto-Clementina, fue la traducción oficial de la Iglesia Católica durante un tiempo considerable. 
Además, fue utilizada como base para realizar traducciones católicas a diversos idiomas, como las versiones españolas de Felipe Scío de San Miguel (1793) y Félix Torres Amat (1825).

A lo largo del siglo [XX], la crítica textual hizo evidente que la Vulgata, al igual que otras versiones, necesitaba una revisión. 
Así, la Iglesia creó en 1965 una comisión para revisar la Vulgata a la luz de los estudios textuales y lingüísticos modernos. 
Esta nueva obra se utilizaría en la liturgia católica en latín.

En 1969 se publicó la primera parte de la traducción, y en 1979, el papa Juan Pablo II aprobó la primera edición de la "Neovulgata", también conocida como "Nova Vulgata". 
Esta Biblia contenía el nombre divino en la forma "Iahveh" en varios versículos, entre ellos Éxodo 3:15 y 6:3. 
Sin embargo, esto se modificó en 1986 cuando se publicó su segunda edición: según explicó un miembro de la comisión, "se arrepintieron [...] y volvieron a presentar Dominus [Señor] en lugar de Iahveh".

Y al igual que había sucedido siglos antes con la Vulgatala Neovulgata fue también objeto de críticas, incluso de parte de eruditos católicos. 
Si bien afirmaba ser una traducción ecuménica, muchos la consideraron un obstáculo al diálogo entre confesiones. 
¿Por qué? 
Principalmente porque los católicos la propusieron como texto base para traducir la Biblia a otros idiomas. 
Por citar un caso, la Neovulgata fue el centro de una polémica en Alemania cuando protestantes y católicos intentaron revisar juntos una traducción interconfesional. 
La controversia surgió porque los traductores protestantes se resistían a amoldar la nueva versión al texto de la Neovulgata.

Como vemos, aunque hoy en día muy pocas personas hablan latín, la Biblia latina ha influido directa e indirectamente en millones de lectores. 
De hecho, ha condicionado el vocabulario religioso en muchos idiomas. 
Pero, sin importar en qué idioma se edite, "la palabra de Dios es viva, y ejerce poder". 
En efecto, sigue cambiando la vida de los millones de personas que se esfuerzan por seguir sus valiosas enseñanzas».

El libro "Toda Escritura es inspirada de Dios y provechosa", página 310, párrafo 16, producido por la Sociedad Watchtower en 1990, dice, acerca de la "Vulgata latina":

«Esta versión ha sido el texto fundamental usado por muchos traductores católicos para producir otras versiones en la multitud de idiomas de la cristiandad occidental. 
¿Cómo se produjo la Vulgata
La palabra latina "vulgatus" significa "común, lo que es popular". 

La Vulgata se produjo en el latín común o popular de su día, para que la gente común del Imperio Romano Occidental pudiera entenderla fácilmente. 
Antes de preparar esta versión, el docto Jerónimo había hecho dos revisiones de los Salmos traducidos al latín clásico, mediante comparaciones con la Septuaginta griega. 
Sin embargo, preparó la Vulgata por traducción directa de los idiomas originales, hebreo y griego, y por eso su obra no fue una traducción de otra versión. 
Jerónimo trabajó en su traducción latina del hebreo desde alrededor de 390 EC hasta 405 EC. 
Aunque en la obra terminada se incluyeron libros apócrifos, que para aquel tiempo estaban en las copias de la Septuaginta, Jerónimo distinguió claramente entre los libros que eran canónicos y los que no lo eran. 
La "Traducción del Nuevo Mundo" hace referencia muchas veces a la Vulgata de Jerónimo en sus notas a pie de página».

¿Qué palabra latina se emplea en la Vulgata para traducir el vocablo hebreo "néfesch"? 
Se usa la palabra latina "anima", la cual procede del vocablo griego "anemos" (viento). 
Por su parte, el término griego "anemos" siempre significó "viento"; pero el vocablo latino "anima", que en principio también significaba "viento", pronto pasó a denotar "principio vital y vida". 
Al parecer, es con esta última significación con la que Jerónimo la selecciona para traducir el término hebreo "néfesch", en la elaboración de la Vulgata.






Por consiguiente, la utilización en la Vulgata de "anima" por "néfesch" marcaría un patrón imborrable de cara al futuro, esto es, respecto a las lenguas románicas o derivadas del latín.
Las sucesivas traducciones de la Vulgata a las lenguas románicas emplearían el mismo vocablo latino u otro parecido: un derivado vocabular de "anima", según las características del idioma románico en formación. 
Así, en español y portugués "ánima" ha pasado a ser "alma"; en francés, "âme"; y en italiano, sin apenas variación, "anima".

Debido al poder modelador que las traducciones bíblicas han tenido en las lenguas románicas incipientes, aunado a la influencia cultural religiosa derivada de ello, podemos decir que los vocablos "anima" (italiano), "alma" (español y portugués) y "âme" (francés) se han impuesto como la mejor y única opción de cara a traducir "néfesch" en dichas lenguas derivadas del latín. 

Así, la TNM en español utiliza "alma" para significar "néfesch" y lo hace de manera coherente o concordante, esto es, cada vez que en los manuscritos hebreos originales aparece "néfesch". 

Ahora, tras disponer en nuestro idioma de una buena herramienta para estudiar las Sagradas Escrituras, tal como la TNM, le toca al investigador concienzudo y sincero valerse de la concordancia bíblica para llegar a un conocimiento acertado de lo que el Génesis da a entender cuando emplea la palabra "alma" en español.

Esto es así porque, al igual que pasa en muchos idiomas y con muchas palabras, cada vocablo puede llegar a tener más de una acepción o significado; y de hecho existen términos con muchas acepciones, como es el caso de "alma". 
Hay acepciones figuradas (alma de cañón), filosóficas (alma platónica), religiosas (alma inmortal), populares (alma gemela), etc..
Sin embargo, para el estudioso del Génesis es de vital importancia llegar a un conocimiento lo más exacto posible del significado bíblico de "alma" (néfesch), a fin de no imponer al texto sagrado una acepción extraña de "alma", ajena al significado de "néfesch", y de esta manera caer en un error que ha sido bastante común en los círculos religiosos: tergiversar, con o sin mala intención, el verdadero mensaje del Génesis.

NOTA:

Es necesario tener en cuenta que las Santas Escrituras no sólo presentan vocablos con sus respectivas cargas semánticas (los significados de tales vocablos), sino también conceptos o ideas más o menos complejos que sobrepasan la dimensión puramente terminológica. 

Por ejemplo, "néfesch" es un vocablo bíblico bien delimitado que aparece por primera vez en el capítulo 1 del Génesis, de manera que su concepción es relativamente sencilla de obtener para un estudiante sincero del texto sagrado, a partir de una concordancia bíblica y del vocablo en los diferentes contextos en los que aparece. 

Pero, por contra, la idea o noción de "pecado original heredado de Adán", por ejemplo, no se corresponde con un vocablo bíblico definido y estable, como ocurre con "néfesch", sino que se trata de una idea que, aunque es inequívocamente bíblica, se expresa en la Sagrada Escritura de muy diversas maneras terminológicas o mediante frases con una morfología y una sintaxis variable, aunque siempre transmitiendo el mismo tipo de concepto.

Esas distintas palabras o ideas deben ser estrictamente definidas en la mente del estudiante de la Sagrada Escritura preferiblemente a la luz de todo el contexto bíblico, para evitar acepciones subjetivas y parciales que dificulten la comprensión acertada del mensaje sagrado.

 Así, cualquier concepto que se derive del estudio del mensaje bíblico debería contar con la apoyatura de toda la Sagrada Escritura, o sea, debería estar definido a la luz de todo lo que dice la Biblia sobre dicho concepto en particular. 

Es lo que se denominaría "definición bíblica de un concepto". 

Y la misma cosa puede realizarse también en el libro del Génesis considerado aisladamente; pero el estudioso del Génesis obtendría mayor amplitud cognoscitiva a la luz del contexto de toda la Sagrada Escritura y esto es importante, pues hay porciones de este libro sagrado que sólo adquieren buen entendimiento cuando se tiene presente toda la demás Sagrada Escritura.

Amigo mìo





Hola amigo mío:
Te escribo esta para darte las gracias por los gratos momentos que pasamos juntos ese día en que nos encontramos en el bar, el que está en la esquina de la
plaza del pueblo en que vives.
Después de irme, me propuse que a la menor oportunidad volvería y recorrería las calles recordando viejos momentos.


Te diré que el pasado fin de semana de Enero, así lo hice, sería alrededor de las siete y media de la tarde cuando como te decía, paseándo por la plaza, os ví.
Estábais sentados, tu señora esposa, tus dos hijos y tú, alrededor de esa mesa que ese bar suele instalar bajo el portal,
me iba a acercar a saludaros, pero al veros allí juntos, disfrutando de unos refrescos,
tú en realidad leyendo un periódico,
tu señora esposa a la que recuerdo con cariño,
aunque no la conozco,
cuidando que uno de tus retoños no derramara el refresco y manchara su ropa,
mientras el otro, estaba muy bien sentado, atento a tí.


No me acerqué, pero me senté en un banco frente a vosotros, de los que suelen estar instalados permanentemente alrededor de la plaza,
y quedé embelesado, admirando la hermosa familia
que componíais.


Y entonces vinieron a mi mente recuerdos de cuando al salir del trabajo, nos reuníamos en ese mismo bar,
y tu nos relatabas lo mucho que querías a tu esposa,
y lo mucho que ella te quería, de como ella,
al llegar tu a casa ya tenía la cena servida y a punto para que tu te deleitases saboreándola,
de como amorosamente te planchaba las camisas,
incluso se ocupaba de darles apresto,
y nos contabas de como brillaba el suelo de tu hogar, y lógicamente siempre dispuesto tu programa favorito de deportes en la televisión.


También recuerdo que nos decías, que tenía los ojos mas hermosos que tu habías visto en tu vida, que de ellos y de sus labios carnosos y tiernos , era de los que te habías enamorado.


Esos mismos que a la luz de la farola que bañaba tenuemente la superficie de la mesa, y que por rara casualidad despedía, como si de un espejo se tratara, un fino haz de luz blanquecina posándose a un costado de su boca, precisamente en la comisura de sus labios, y comprobé, que lo que tú nos habías dicho era cierto.


Labios tiernos y carnosos, "probablemente" por efecto del reflejo de esa luz ya mortecina noté, que la parte izquierda de su boca, la que constantemente cubría con su mano, era un poco mas carnosa.
Incluso pude vislumbrar, (en un momento en que retiró su mano) que un hilillo de algún líquido oscuro, (sería parte de la bebida) iba recorriendo desde su boca a su barbilla un camino lento y sinuoso, (como un río, buscándo... como queriéndo encontrar un acantilado lo suficientemente profundo donde poder verter el arrollador caudal de que se componía),
solo que me pareció (imaginaciones mias), que ya conocía el camino, posandose suavemente en una palpitante vena que en su fino cuello se agitaba entrecortadamente,
como gimiéndo, como implorando, como diciéndo:
"Abre tus puertas por favor, que yo no tenía que haber salido".


También recuerdo que con orgullo nos decías, que tus hijos eran tu vivo retrato, despiertos, traviesos, siempre jugando, inquiriendo de ti cualquier duda que podía aquejarles,


"Papá. ¿Porqué los pájaros vuelan?.
Papá. ¿Porqué el cielo es azul?.
Papá. ¿Porqué la lluvia moja?.
Papá. ¿Porqué los perros no hablan?.
Papá. ¿Porqué tu eres grande y yo tan pequeño?)".
Papá. ¿Porqué.....?.


Por eso también me sorprendió verlos sentados,
tan quietos, casi sin moverse de sus sillas,
cualquiera diría que eran los niños mejor educados de los alrededores.


Cuando ya estaba a punto de marcharme, algo me detuvo,
vi que dejabas el periódico a un costado,
y con un gesto "protector",
me recordó de cuando me dabas consejos (era joven yo), de como se debía amar a los hijos.
Como te digo, vi que alargabas tu mano, y con la palma de ella abierta la posabas "cariñosamente" en la mejilla de tu hijo el mayor,
éste, seguramente acostumbrado a tus caricias,
no cogió tu mano y la apegó mas aún a su mejilla, como lo suelen hacer mis pequeñas cuando yo las acaricio.


Si no que giró su pequeña cabecita,
y al hacerlo me encontré con su mirada. ¡Qué ojos mas hermosos!...
Jamás había visto ojos tan negros y tan profundos...
Que lástima que durara un par de segundos, por que sin saber como,
vi algo como un relámpago. ¡No!.
¡Un huracán! que apareció de la nada, y envolviendo a
tu retoño en algo que parecía como un escudo,
se interpuso entre tu mano "acariciadora" y la mejilla roja ya,
de tu primera caricia, y lo cogió en sus brazos...


No pude saber lo que pasó después,
por que en ese momento se acercaron a mi los tres tesoros de mi vida,
(mis dos pequeñas y mi amada compañera),
esa compañera que elegí para mis tiempos felices, pero que jamás me ha dejado solo en los tiempos de dificultad.


Por que ya sabes amigo mío, que mi economía nunca ha sido tan boyante como la tuya,
pero como te decía yo en esos tiempos,
"solo quiero una familia a quien amar".


Ahora me despediré de ti, deseándote tranquilidad en tu vida y una muy pronta recuperación del desgraciado accidente, (lo supe por el periódico) en que perdiste tus manos.


Agradeceré toda mi vida el haberte conocido,
si no es por ti, padre amoroso con tus hijos, amante compañero de tu amante compañera, trabajador incansable, si no es por ti reitero, no habría encontrado los tesoros que tengo.


P.D.
La otra tarde fuimos, mi compañera, mis hijas y yo al parque, y nos encontramos con tu señora esposa junto a esos preciosos hijos que tenéis,
estuvimos casi hasta el anochecer jugándo, riéndonos, saboreándo unos helados, y mientras tendidos en la hierba charlábamos de lo bonito que es vivir, y de lo justa que es a veces la vida,
y por fin... si, después de tanto tiempo, pude ver esos profundos ojos negros, esos labios carnosos que siempre estaban dispuestos a besar a los pequeños, esos, de los que tú... amigo mío... un día te enamoraste.


Y vi, como tu hijo... el mayor, viva imagen tuya,
alargaba su bracito y con la palma de su mano abierta, acariciaba con protectora ternura, la mejilla de su hermanito pequeño,
y éste, con su mas pequeña manita, cogía la de su hermano mayor, y la apretaba hacia su mejilla...
igual como hacen las mías cuando las acaricio yo.


Otra Post Data:
Estos veinte minutos que he tardado en escribirte esta carta, es el tiempo que no he estado junto a mi familia.
Como tu comprenderás, (ya que así tu me lo enseñaste),
he decidido nunca mas perder esos preciosos minutos en algo que como puedes ver,
al final.... no tiene ninguna importancia.
.

Amiga mìa


Amiga mía



Hola amiga mìa:
¿Sorprendida quizàs, de que te escriba esta carta?
Disculpa entonces, no he querido molestarte,
es que el fuego de mis desdichas està abrazàndo mis entrañas.

Solo querìa escribirte esta, porque eres mi ùnica amiga, y agradecer tus consejos, los que un dìa me diste.
¿Te acuerdas de aquellos?
¿De lo que dijiste?.
¿De lo mucho que sufrìas?.
¿Del dolor que tu sentìas?.

Diràs que me arrepiento de no seguir tus consejos, que incluso habrè perdido hasta mis propios sueños.
Que eras mi amiga, dijiste.
Que tu sabìas de eso, que fuera llorando y gimiendo,
que asì era el proceso.

Por eso te escribo hoy, para contarte lo de ayer.

"Y les dije a los presentes: ¡Gracias por venir!,
pero a mis sentimientos añado un dolor escondido,
el saber lo que sufrìs de los que una vez os amaron,
que con vosotras la risa compartieron, y con vosotras tambièn el llanto, que una vez luchàsteis juntos,
que hasta el firmamento temblaba cuando rozàbais vuestras manos,
que solo vosotras escuchàbais las palabras de esas còmplices miradas.

Vosotras, que fuisteis amadas como nunca os habìan amado,
vosotras que un dìa dijisteis.. ¡Para toda la vida!.

Pero un dìa cualquiera, o un cualquier dìa, en lo màs profundo de vuestro corazòn, algo se rompiò.
Un chasquido;
Un requiebro de la vida;
Un dolor;
y despues muchos pequeños dolores.
Por amor; hasta el amargo ajenjo puedo beber sonriendo a quien amo.

Por amor,... Por amor,... Por amor,...Tristeza,
¡Que profunda tristeza!.
Muros que encarcelan, desvaneciendo ilusiones,
prado que se marchita, no importando cuanta agua vertáis.

Y pasan los momentos, y pasa el tiempo,
unas leen meses, otras leen años, otras... la vida entera,
y ¡Nunca! .-decís en vuestros corazones.-...volverá a mi el amor.

Ya no es profunda tristeza, ya es amargo dolor,
y desde lo mas profundo de vuestra vida,
tímidamente comenzáis a llorar,
y váis alzándo poco a poco vuestro llanto,
para que también escuchen los demás.

Que escuchen aquellos que no saben.
Que escuchen aquellos que ignoran.
Que escuchen aquellos que nunca han vivido.
Lloro mi dolor. ¡Escúchame por favor!.
Lloro mi angustia. ¡Escúchame por favor!.
Mi cuerpo grita... Mi cuerpo llama.
¡Escúchame por favor!.
Mi vida grita... Mi vida clama.
¡Escúchame por favor!.

Silencio... tanto silencio, y mi pena muriendo.
¿Porqué no me escucháis?. ¿Porqué no oís mi llanto?.
¿Acaso no creéis lo que os digo?.
¿Porqué no me creéis?.
¿Es porque han ido tantas a vosotros con llanto y mentiras?.
¿Por eso a mi, no me creéis?. Si, ¡Yo si soy una maltratada!.
¡Yo si soy una víctima!.
Pero esa es la razón. ¿No es cierto?.

¡Escuchádme!. ¡Oíd por favor mis argumentos!.
Yo no soy como esa amiga, la que vino a vosotros el otro día.
¡Por favor... creédme!... No soy como ella.

Yo no le prohíbo a mis hijos que besen a su padre....
como me dijo que hacìa ella.
Yo no le prohìbo a mis hijos, que corran a los brazos de su padre...
como me dijo que hacìa ella.
Yo no cruzo la calle cuando voy con mis hijos y veo que se acerca su padre, prohibiéndoles que le saluden...
como me dijo que hacía ella.
Yo no les susurro a mis hijos cuando están durmiendo,
que no deben amar a su padre...
como me dijo que hacía ella.
Yo no soy la que les dice a mis hijos, que su padre no los quiere,
y por eso no viene a verlos, mientras cierro puertas y ventanas para
que ellos no vean como su padre se pasea nervioso e ilusionado, esperando el momento de besarlos con el amor que solo su padre
puede darles...
como me dijo que hacía ella.

Triste angustia de mi corazón.
¿Cómo entonces voy a ser escuchada?.
¿Quién va a creer en mi angustioso silencio que habla con lágrimas?.

¿Quién, si tú, que dices ser mi amiga, has destrozado mis argumentos?.
¿A quién acudiré entonces por justicia, si tú ya has ido con tus mentiras?.
¿Que haré entonces con mi dolor?.
¿Que haré entonces con mi pena?.

Silencio...guardaré silencio... otra vez.
Y seguiré besando la mano... que abofetea mi amor.
Y seguiré besando la mano... que no acepta un error.
Y mientras lo haga, me acordaré de ti.
Si, de tí, que también eres víctima...
pero de tu propio odio.
Amiga mía

Mi balde con agua y el Gugol

Uno de mis mayores logros en mi vida, fue cuando de niño,
iba corriendo con mi pequeño balde en la mano y llegando a la orilla allì en la playa, me alcanzaban las pequeñas olas,
yo entonces corrìa para escaparme de ellas y aprovechaba
(que es a lo que iba), de poner el balde inclinado para "llenarlo " de agua.
Nunca asì se llenò de agua, como mucho a la mitad..... hasta ese dìa. ¡Si!....hasta ese dìa.
¡Que maravilloso dìa!!. Corro hacia la playa con otra vez mi pequeño balde color celeste por fuera y blanco por el interior asièndolo firmemente con la mano,
y entro en el agua allì en la orilla como siempre,
entonces, cuando llegaba una ola....
como siempre, yo no huì como siempre lo hacìa, si no que,
me mantuve firme en mis dos temblorosas piernas
que apenas me sostenìan, y con la valentìa de un Leòn,
(pero el de El Mago de Oz), y estando de frente hacia el mar,
hundì mi pequeño balde en el agua de esa ola que...
me "retaba", envalentonada porque se sabìa ella,
lo poderosa que era, y entonces sentì, sentì por primera vez, que mi pequeñito balde, se llenaba de agua,
y entonces con el asì,.... corrì, corrì hacia donde estaban los demàs para decirles y mostrarles el gran logro de mi vida.


¡Vale!. ¡vale!. ¡vale!....que ya se que solamente tenìa tres años, y quizàs mis logros en mi corta vida, no eran lo suficientemente importantes para los demàs, como los logros de la gente adulta.


Y entonces, aparece nuevamente la imagen de mi pequeño,
que esa noche a las tres de la madrugada en que me despertò,
(el no podìa dormir quizàs por algo que le preocupaba),
y se quejò diciendome lo injusta que era la vida porque...
Oye Pì.. (diminutivo de papi), ¡Que injusta es la vida,
¿no es cierto pi?.


¿Porquè lo dices.- le preguntè.-...?. Dime pi...¿Cuàl es el nùmero mas grande que existe en el mundo?. .- Pues.- le dije yo, medio dormido medio despierto, medio soñando, medio,..... ¿còmo se le ocurre a este pequeño, preguntarme cosas tan difìciles a las tres de lamañana?
.- Pues creo que se llama Gugol.- le contestè.-.
Ya, .-me dijo el.-, ¡Y pi,! .- me pregunta el.-.
¿todos los nùmeros del mundo tienen nombre?.
.- Y yo le dije. (restregàndome los ojos para despertar mejor,
porque ya veìa lo que se me venìa encima), .- Si.- le contestè.- todos los nùmeros tienen nombre. ...


Oye pi. .- vuelve a preguntar.-...
¿y quièn le pone nombre a los nùmeros?.
Pues la gente.- le respondì....
¿La gente grande pi? .- me preguntò el.- Si.- le respondì yo casi quedàndome dormido,.-
la gente grande le pone nombre a los nùmeros....
Pero pi ¿a todos ,los nùmeros pi?.- si mi pequeño, a todos los nùmeros.
Entonces pi. ¿no hay ningùn nùmero sin nombre pi?. Si, mi pequeño No hay ningùn nùmero sin que tenga su nombre.


Ahhhhhhh!!.- expresionò el.- ¿Vez pi lo injusta que es la vida?....
Entonces yo despertè y puse mis orejas paraditas para escuchar mejor... y le preguntè.
¿Porquè lo dices mi pequeño?.
¡¡Si pi!! la vida es injusta, con nosotros los pequeños,
porque los adultos le han puesto nombre a todos los nùmeros,
y no nos han dejado ninguno, para que nosotros los pequeños

podamos ponerle nombres....

Y yo dije...nada...¿para què decir algo?. Con ese tremendo argumento acerca de lo injusta que es la vida...
¿para què decir algo?.. Ven, .- le dije.- durmamos ya pequeño,
y mañana te inventas un nùmero y le pones tu mismo ...
un nombre. Bueno pi.- me dijo.- Oye pi...¿cuàl era el nùmero mas grande ?.
El gugol.- le contestè otra vez, medio durmièndome.-. Entonces.- me dijo el .- acabo de ponerle nombre al nùmero màs
grande que existe.
¿y cuàl es.- le dije yo?.
pues.- me contestò.- .....el Gugol uno.

Entonces es cuando yo me recordè de mi gran logro , esa mañana calurosa allì en la playa, ese logro de haber podido llenar mi pequeño balde celeste, con aguita de mar.