viernes, 6 de mayo de 2022

Quizâs comemos lo mismo

Quizás las miserias no son el mejor alimento para el alma ... pero a veces son las únicas que te mantienen el corazón vivo .......... ............ ......... Porque las miserias de mi corazón son de las que se alimenta mi vida. Me codeo con la nostalgia mi amiga es la melancolía la pena mi bien amada y la tristeza.... mi querida el odio sigue siendo mi espada el rencor... cual veneno en la daga y el arrastrar de mis pies encorvando la espalda siguen aplastando esta vida mía Porque de las miserias de mi corazón son de las que se alimenta mi vida. Y el amor. ¡Ah...el amor! cuantos poemas y versos todos con hambre de pasión "Un mundo por una caricia un cielo por un beso tuyo las estrellas por una mirada y mi vida por tan solo un deseo" Y yo me alimento de las miserias de mi corazón. Y el abismo que allí aparece en la adolescencia temprana cuando dices que nadie te quiere y quien no te quiere...tan solo es tu amada Pero duele, duele como si nadie te quisiera ni madre ni padre ni amigos ni hermanos. Y luego el tiempo te dice que te enamoras mil veces que el deseo y la pasión no terminan jamás y cada vez que amas... vuelve a ser virgen tu corazón tu cuerpo, tu vida, tu alma. Y yo me sigo alimentando de las miserias de mi corazón. Y en el anochecer temprano de mi vida cuando ya parece que no llega nada cuando pierdes la cuenta de las arrugas del alma surge otra vez... otra vez, y vuelves a vivir.

El pan negro

El Pan Negro Os habéis adentrado en un desierto armados hasta los dientes, con dardos impregnados del veneno de la maldad, espadas con el filo de las calumnias, flechas lanzadas con la fuerza que produce la tensa cuerda de la soberbia, disparos cargados con la certeza del odio, vuestros pies calzados con las botas del orgullo, y vuestras alforjas, llenas del pan con que os alimentáis mientras os adentráis en este desierto. Pan amasado en la oscuridad de noches de tormentas, cubiertas de negras nubes, de las que habéis cogido la negra harina de los celos, y mientras vertéis en ella la sal de la avaricia, os regocijáis de vuestro inminente triunfo dejando la masa fermentar después de vaciar en ella, toda la levadura de vuestro cinismo, y pedís ayuda por todos lados, para calentar el horno que habéis encendido, y después de cocido, arrancando de mi corazón la harina blanca de mi inocencia, cubrís ese negro pan con ella, y lo enseñáis al mundo como si vuestros corazones fueran los más puros, y enseñáis al mundo, el amargo ajenjo que bebéis, como si fuese agua refrescante y cristalina, y el mundo os aplaude reflejándose en vosotros, y alzando las manos todos al unísono decís: ¡”Que buenos somos”!. Pero la vida hace que siempre salga la verdad, tal como después de una noche negra y profunda, así como va amaneciendo poco a poco, tal como aclara el día, así va saliendo la verdad, solo hay que estar despierta y esperar que salga el Sol, ese mismo Sol que acaricia con sus rayos los corazones oprimidos, es el mismo que se convierte en fuego abrasador que derrite la soberbia, solo que a veces parece que tarda tanto en amanecer. Y tú, si tan ciega eres, justicia, como dicen por ahí, ¿Por qué entonces no usas tus manos para arrullar mi corazón, y esperar tranquilo que amanezca el día, y levantarme y salir al balcón de la vida y respirar, respirar, respirar....?

Dêjame soñar contigo

Hace unos días, cuando pasaba por delante de ti, tu le comentaste al amigo con el que en ese momento estabas charlando, y le dijiste.- refiriéndote a mí.- ¡Mírala!.... Es la chica más linda que he visto nunca. Yo te escuché, pero no giré mi cabeza para mirarte... no quería que vieras mis mejillas como se sonrojaban. Sé que lo dijiste en voz alta para que yo escuchara Tú no lo sabes, pero tus palabras me hicieron sentir tan importante, me hicieron sentir hermosa. Alguna vez ya nos habíamos cruzado, y te conocía de vista, sabía que eras mucho mayor que yo, pero ese día que dijiste esas palabras.... llegaste a mi corazón. Hace unos días, cuando paseaba a mi amiguito (mi perrito), te vi que estabas sentado en el bordillo de una escalera en un pequeño jardín que hay en esa rotonda cerca del río. Y aunque mi corazón palpitaba a cien por hora, me hice la valiente y me senté cerca de ti, te miraba de reojo como no dando interés al momento, y noté que tu también lo hacías. Estaba nerviosa, pero sentía un calorcito en mi corazón que me llenaba de dicha. Y me atreví.... no se como... pero me atreví.... a preguntarte la hora " Me dices la hora". Y tú sin decirme palabra abriste tu cartera que colgaba de tu cintura y sacándo el celular miraste en él la hora. Dijiste algo como que no podías verla bien por el reflejo del sol y acto seguido te pusiste las gafas de aumento para ver mejor. Aún así no podías verla y alargaste tu brazo con el celular en tu mano y me lo tendiste diciéndome : "Mírala tu, que yo no la puedo ver bien" Y tomé tu celular en mi mano, y con delicadeza lo acaricié sin que te dieras cuenta, quería sentir tu piel, quería sentir la calidéz de tus dedos cuando pulsaban las teclas. Tenía algo tuyo en mis manos, y me sentía dichosa. Cuando vi la hora, me preguntaste que qué hora marcaba, y te contesté : "las seis cincuenta y cinco.... casi las siete". Y alargué mi brazo y tu celular pasó de mi mano a la tuya, y aproveché de rozar tus dedos. ¡Si tú supieras lo que sentí!. ¡Sí!... sé que aún soy una adolescente, y tu eres mucho mayor que yo, pero.... ¡Si supieras lo que sentí!!. ¡Si!... También es cierto que yo podía ver la hora en mi celular, sin tener que preguntarte a ti, pero.... ¡Si tú supieras lo que sentí! Sé que algún día de estos, nos volveremos a cruzar, y sé que tú, me dirás "Hola", y yo te contestaré... ¡Hola", y me preguntarás como se llama mi amiguito de cuatro patitas, y yo te contestaré que se llama "Chispita" y que es una chica.. Y querré seguir charlando contigo, pero no sabré que decir, porque mi corazón estará a mil, y tu sabiéndolo, para no hacerme sentir azorada, te despedirás regalándome una hermosa sonrisa, diciéndome... "Hasta otro día". Y te veré alejarte, y me quedaré un momento sin hacer nada, viéndote... y te veré hermoso, como te veo ahora.... ¡Sí!... eres mucho mayor que yo, pero estás llenando de dicha mi corazón, porque haces que me sienta hermosa por dentro de mi vida. Y estos días sueño contigo, y te voy anhelándo, y cuando salgo a la calle, camino por donde tu has caminado con la esperanza de volver a verte y que tu al "encontrarte conmigo" me digas "Hola", y yo contestarte... "Hola", y en mi corazón decirte... "Hola mi amor".

Recordando a Violeta

Una vez yo quise amar dos veces fuí rechazada tres me quise matar cuatro días acongojada cinco miradas furiosas seis veces me asesinaron siete escribieron poemas ocho los destrozaron nueve razones tenían por diez que no apelaron once fueron los fieles de doce que se juntaron trece es de mala suerte catorce lo confirmaron quince es problema de renta dieciseis los que cobraron diecisiete los años felices dieciocho ya hay más libertad diecinueve la gloria no llega veinte años pronto llegará veintiuno por fin es mi vida veintidos ya soy toda mujer veintitres canciones cantaron los veinticuatro que un día... me amaron

El mar

Fui a bailar en medio del mar y este me dijo cruel y embravecido que le había ido a robar y me rodeó con sus olas y puso en mi pelo espuma y en mi cuerpo caracolas. Y escuché su canto su canto adolorido su canto que era llanto por haber perdido a su amor. Y rodeó mi cintura y besó mis labios y bailé con sus olas y canté con él y se enamoró de mí y me enamoré de él y se quedó conmigo, y me quedé con él.

Imagenes

 Todas aparentamos, todas imaginamos

somos tan ingenuas, tan superficiales
niñas estúpidas, egoístas,
ignorantes y malcriadas
que pensamos que el mundo sigue
.... o se acaba
en función de si "ligamos"
con algún chico guapo en el colegio.

¡Qué probreza espiritual tenemos!
Me da pena saber que no soy
más que lo que aparento.

Somos impulsivas, arrogantes,
llenamos nuestra mente
como si fuera un diccionario
de frases escritas por otros ignorantes.

No nos importa la vida de los sabios
solo nos importa esa frase que dijo aquél,
y que ahora "hago mía"
quedando  ante los demás como sabia,
como una adulta pensante
cuando seguimos siendo
unas malcriadas, unas  ignorantes.

Y sigo leyendo novelas de seres poderosos que se enamoran de mí
"Oscuros"... "Hus Hus"... "Temblor"... "Crepúsculo"... "Ángeles caídos"... "The Fallen"... "Lestat"... "La hora del Ángel"... "Heraldos de la Luz"... y tantas más.

Casi todas ambientadas en colegios o en institutos, que es donde pasamos la mayor parte del tiempo,
olvidándonos que tenemos que estudiar, y yo  no me diferencio en nada de otras de mi edad,
que cuando se les pregunta  ¿qué estudias?, ¿qué te gustaría estudiar?,  dan las mismas respuestas que yo.

"Criminología"... "Forense".... "Sicología"....

Es que somos "muy inteligentes".

Solo sé que si Freud o Jung lo supieran, se reirían en nuestra propia cara, porque 
nuestra moral no está basada en principios y valores, sino en esas novelas de fantasías.

Pero leerlas no es malo a mi entender,
te desconecta algo de las estupideces que tiene la vida,
pero de allí a tratar de convertirlas en parte de nuestra realidad,
como si fuera nuestra vida.

¡Que gran pobreza moral tenemos!.

Porque mientras "vivimos" esas vidas, rechazamos los verdaderos y sabios consejos de quienes nos quieren ayudar en nuestra adolescencia,
y es a ellos y ellas a quienes tratamos de ignorantes.

¿Qué ignorantes son nuestros padres!! ¿no es cierto?.

Y ese amigo, que cuando estoy triste por no haber conseguido algún capricho,
me acerco para que me consuele, pero cuando estoy bien y felíz,
ni siquiera me acuerdo de él.

¡Es que es tan ignorante el pobre!.

Y lo más triste de todo esto, es que si nos preguntas a nosotras adolescentes,
te contestaremos que "esa historia" nos ha cambiado la vida.

¡Es que somos las adolescentes, tan inteligentes!!

Arlequîn